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Las Jornadas de Cine y Teatro continúan en Quintanar

En la noche de ayer, viernes 23 de enero, la sala “La Encina” del Centro Cívico Príncipe de Asturias de Quintanar de la Orden acogía una nueva sesión de las Jornadas de Cine y Teatro, organizadas por Cine Club Quintanar con la colaboración de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Quintanar de la Orden. Un ciclo cultural que continúa despertando el interés del público local y que apuesta por el cine como espacio de reflexión y encuentro.

Entre los asistentes se encontraba la Concejal de Cultura, Mª Carmen Vallejo, quien quiso mostrar su apoyo a este tipo de iniciativas culturales que fomentan el acceso al cine clásico y al pensamiento crítico en torno a la historia cinematográfica española.

El acto fue abierto por Juan Antonio Gómez, secretario de Cine Club Quintanar, quien presentó la sesión e introdujo al encargado del coloquio, Oti Rodríguez-Marchante, reconocido crítico de cine del diario “ABC” y de la revista especializada “Cinemanía”.

Rodríguez-Marchante agradeció la invitación y destacó la importancia de poder visitar La Mancha para participar en un ciclo que calificó de “magnífico”, centrado en “la otra generación del 27”. Durante su intervención, el crítico puso en valor a un grupo de grandes artistas que escribieron abundantemente, crearon revistas de humor, desarrollaron obras de teatro, protagonizaron una aventura en Hollywood y, sin embargo, no han recibido el mismo reconocimiento histórico que otros miembros de su generación.

A continuación, centró su intervención en la película que se iba a proyectar, “Un marido de ida y vuelta”, dirigida por Luis Lucía en 1957, uno de los nombres clave del cine español de posguerra y descubridor de figuras infantiles como Marisol o Rocío Dúrcal. Explicó que la obra original fue escrita para teatro por Javier Poncela y que su adaptación cinematográfica llegó dos décadas después, lo que obligó a introducir cambios en el título, el lenguaje y algunas escenas, sin alterar la esencia de la obra.

Rodríguez-Marchante destacó el carácter divertido e imposible de la historia, su humor ingenioso que levanta risas entre el público, el acertado reparto, las escenas rodadas en exteriores de Madrid y las dos características esenciales: el encadenamiento de situaciones inverosímiles y absurdas y la utilización del lenguaje cómico y audaz.

Después se llevó a cabo la proyección y tras ella, el coloquio en el que se continuó analizando personajes y secuencias, cerrando una velada cultural muy participativa y enriquecedora.