Este jueves, 18 de diciembre, se celebró en la sala La Encina del Centro Cívico “Príncipe de Asturias” la conferencia titulada “Juan Martín de Nicolás, hombre de fe y de cultura”, enmarcada en los actos conmemorativos del centenario del nacimiento de Juan Martín de Nicolás Cabo. La ponencia corrió a cargo de José Luis García Delgado, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Nebrija y académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.
El acto contó con la presencia del Alcalde, D. Pablo Nieto Toldos, así como de varios miembros de la Corporación Municipal, que quisieron acompañar a vecinos, familiares y asistentes en este reconocimiento a uno de los hijos ilustres del municipio.
Durante su intervención, el ponente recordó a Juan Martín de Nicolás como una persona a la que apreciaba profundamente, destacando sus numerosos logros personales e intelectuales y agradeciendo al Ayuntamiento de Quintanar esta iniciativa de rendir homenaje a una figura clave de la vida cultural y social quintanareña.
La conferencia se enriqueció con testimonios de momentos y vivencias personales que ayudaron a completar la aproximación a su figura humana. Se destacó una personalidad definida por el “ser y el estar”, marcada por valores como la coherencia, la integridad y la elegancia personal. Asimismo, se subrayó el orgullo que Juan Martín de Nicolás sentía por su tierra, Quintanar, un vínculo que influyó decisivamente en su carácter y forma de entender la vida, reflejado en el esfuerzo constante, el atrevimiento intelectual y una mirada amplia, siempre acompañados de una profunda conciencia de sus raíces.
La familia ocupó un lugar esencial en su vida, siendo descrito como una persona empática, cercana y autodisciplinada, capaz de transmitir convicción y mensajes positivos. A pesar de su profundo conocimiento y prestigio académico, nunca presumió de sus saberes, manteniendo siempre una actitud humilde y accesible.
Finalmente, se puso de relieve que Juan Martín de Nicolás fue siempre sacerdote, no solo en su vocación pastoral, sino también en su labor docente e investigadora: un investigador riguroso y exigente, que nunca dejó de ejercer su ministerio y su compromiso espiritual.























